EL
DON DE LA CURACIÓN ESPIRITUAL
48.25.
Analizad profundamente la divina palabra, para poder descubrir en su
fondo todas las perfecciones que el Padre os pide, para encontrar en ella
todos los pasos que el Maestro quiere que deis.
48.26. Ya es tiempo de que las
curaciones espirituales tiendan a la simplicidad, a la sencillez y a la
espiritualidad, para que con eso agradéis al Señor, deis su lugar al mundo
espiritual de luz, practiquéis la Obra en forma más espiritual y así evitéis
la crítica.
48.42.
Muchos enfermos han sanado sin necesitar más que el fluido espiritual, mas
esos casos no han abundado; es vuestro
deber hacer que esos casos se multipliquen, para que todo enfermo que se
acerque a vosotros, tenga la dicha de experimentar en su espíritu y en su
materia el verdadero fluido espiritual, para sentirse saturado de esas
emanaciones.
48.43. No tenéis necesidad alguna de
recurrir a prácticas atrasadas que
el pueblo espiritualista debía ya haber abandonado, que todavía algunos, sea
por ignorancia, por falta de estudio en la Obra o por falta de desarrollo,
continúan practicando.
EME 48.44. Lo que necesitáis, para poder derramar ese fluido verdadero en los
enfermos, es mayor preparación espiritual, mayor
desarrollo de vuestros sentimientos y de vuestros y vuestras virtudes.
EME 48.45. Mientras más se limpie vuestro
espíritu, mientras más se sature de
amor, mientras más adquiera el conocimiento
verdadero de las cosas espirituales, más sanas, saludables y benéficas
serán vuestras emanaciones..
48.46.
Analizad, hermanos, que si el fluido
benéfico verdadero brota del espíritu, él, entonces, buscará al espíritu,
no a la materia del enfermo; ni tan siquiera os es necesario que vuestras
manos materiales toquen o unjan a los enfermos.
48.47.
El fluido espiritual bien puede darse
en una mirada, en un pensamiento de
amor, o en una palabra de consuelo; la
forma más material de entregar la curación fluídica es tocando al enfermo,
y es más espiritual usar la palabra, palabra que contenga esencia, consuelo y
bálsamo.
48.55.
En vuestras manos espirituales ha depositado el Señor, con Su palabra y con
Su Doctrina, la fuente de salud, el
gran milagro, el gran don, la maravilla, el don precioso que vosotros todavía
no habéis desarrollado y que se encuentra latente en vosotros;
desarrolladlo, ponedlo en práctica y EXPERIMENTAD, que muy pronto obtendréis
los grandes frutos.
48.56. Cuando vayas a experimentar
al alcance de vuestro don curativo, iniciad
vuestro trabajo sobre una conciencia y una caridad sentidas y profundas, que
vuestro corazón se encuentre vibrando de ternura y compasión para todos los
enfermos, ausentes y presentes, sin distinción alguna, y pensad también,
en aquellos enfermos que no tienen materia, en las legiones de seres
confundidos que vagan por los espacios, para que a ellos llegue también el bálsamo
que brota de vuestro espíritu, porque os encontraréis entregando curación
no por vuestra materia, sino por vuestro espíritu.
10.02.
Tenéis la ayuda de vuestro Padre y
del mundo espiritual de luz; no
desmayéis en la lucha, que no os atemorice el no tener el pan, ni el contagio
de las enfermedades por muy repugnantes que os pudieran parecer, no
se os pide que derraméis vuestra sangre ni que paséis hambre.
10.03. ¿Que es entonces lo que os puede amedrentar?
10.04. No temáis de los demás, temed de vosotros mismo, porque es en
vosotros donde se puede esconder la traición, donde se puede gestar la
flaqueza de espíritu.
11.311.18
A mis escogidos les he entregado grandes dones, uno de los cuales es el de la
curación, el bálsamo, para que con ese don podáis cumplir una de las
misiones más hermosas entre la Humanidad, ya que vuestro planeta es valle de
lágrimas donde siempre se encuentra el dolor.
Ese bálsamo no está en vuestras manos,
sino que él se desborda en miradas de compasión, de consuelo, de comprensión,
pasa a través de los buenos pensamientos y se convierte en sanos consejos, en
palabras de luz.
11.311.19 El don de curación no tiene
límite, nunca olvidéis que estáis saturados de él y que si el dolor
hiciera presa de vosotros, porque estéis sujetos a prueba, si con ese bálsamo
no podéis apartarlo, recordad mis enseñanzas, olvidad
vuestro sufrimiento y pensad en los demás, en quienes la pena es mayor y
entonces veréis prodigios en vosotros y en vuestros hermanos.
11.311.22 Id siempre en pos de los que sufren y dejad como huella de vuestro
paso los mejores frutos de vuestro amor. No
debéis esperar retribución alguna en este mundo, pero si queréis
alcanzar recompensa, que ella sea la satisfacción, la alegría de haber
logrado hacer reír al que lloraba, de haber resucitado al muerto a mi verdad
y de haber consolado al triste.
3.76:12 Si queréis sanar a los
enfermos, hacedlo en mi nombre, llevando con humildad vuestra misión.
MENTE Y ESPÍRITU UNIDOS
10-301.12.
Algunos creen que ha sido demasiado elevado lo que he concedido a este pueblo
en la presente Era, tomando en cuenta mi comunicación a través del
entendimiento humano y la del mundo espiritual empleando el mismo medio; a
otros les ha parecido tan grande lo que hasta ahora han logrado, que suponen
que ya no se podrá ir a más, a lo cual debo deciros que esto que habéis tenido y visto en este tiempo, es apenas una pequeña
visión de lo que en el futuro habrán de ver los espiritualistas, cuando
vencidos todos los prejuicios y liberados el espíritu y la mente,
hayan dado mayores pasos que los vuestros. ¿Quién podrá detener el
curso de esas manifestaciones reservadas con la evolución de la humanidad?
Necios e insensatos serán los que se opongan, ciegos en su fanatismo.
10-288.16.
¿Por qué aprisionar a vuestro
pensamiento dentro del orbe terrestre, cuando él tiene un mundo de luz más
allá de lo material? ¿Por qué sujetar al espíritu a la vida humana, si él
tiene un espacio infinito más allá de vuestra mirada y de vuestra mente?
10-288.17. Esos mundos del pensamiento
y del espíritu se encuentran vírgenes, ya que no habéis querido llegar
hasta ellos, porque no habéis sabido orar.
10-288.18. El pensamiento y el espíritu,
unidos para orar, crean en el hombre una fuerza superior a toda fuerza
humana.
10-288.20.
El espíritu, cuando ha logrado
armonizar con la mente para alcanzar la verdadera oración, se convierte
en un soldado invisible, el cual, apartándose momentáneamente de lo que a su
ser toca, se traslada a otros sitios, se liberta de la influencia de la
materia y se entrega a su lucha de hacer el bien, de conjurar males y
peligros, de llevar un destello de luz, una gota de bálsamo o un hálito de
paz a los necesitados.
10-288.21. Por todo lo que os digo, comprended cuánto podréis hacer con el espíritu
y con la mente en medio del caos que ha envuelto a esta humanidad. Estáis
en un mundo de pensamientos e ideas encontradas, donde las pasiones palpitan
por el materialismo y los espíritus navegan entre tinieblas.
10-288.22. Sólo el que por medio de la oración haya aprendido a elevarse en pensamiento
y espíritu a las regiones de la luz, a las moradas de la paz, podrá
penetrar en el mundo de contiendas, donde se reflejan todas las humanas
pasiones, sin salir vencido y dejando en cambio algo de provecho para los que
han menester de la luz del espíritu.
10-288.23. Preparaos, discípulos amados, y Yo os permitiré penetrar en ese
mundo cíe dolor y miseria. Ahí, vuestro espíritu
llegará como emisario mío haciendo luz.
10-288.24. Si desde este mundo podéis mirar y saber todo esto, ¿Para qué
esperar a estar en espíritu? No esperéis a que los días y los tiempos pasen
sin contribuir al adelanto y liberación de vuestro espíritu. Haced cuanto
esté de vuestra parte y Yo haré lo demás.
3.76.34. He aquí por qué os he
dicho que no conocíais la fuerza del
pensamiento. Hoy os digo que el pensamiento es voz y es oído, es arma y es
escudo. Lo mismo crea que destruye. El pensamiento acorta la distancia entre
los ausentes y encuentra a los que había perdido. Conoced vuestras armas
antes de que la lucha comience; el que sepa prepararse será fuerte e
invencible. No será necesario que esgrimáis las armas homicidas. Vuestra
espada será el pensamiento limpio y puro, y vuestro escudo la fe y la
caridad. Aún en el silencio resonará vuestra voz como mensaje de paz.
Auto
curación
5.132.35 Aprended a orar, os dice
vuestro Maestro. Quiero conversar con
vosotros en el rincón de vuestra alcoba; quiero
conversar con mis enfermos y ungirles, haciéndoles sentir el consuelo de
mi bálsamo divino; quiero concederos aquello que hace mucho tiempo estáis
esperando.
5.132.36 Aprended a conversar con
el doctor de los doctores, oh enfermos benditos, porque mucho habéis de
invocarme mañana, cuando ya sanos tengáis
a vuestro cargo otros enfermos.
5.132.37 Tened siempre fe, para que el milagro se verifique y haced méritos
para que siempre os encontréis dignos de lo que solicitéis.
5.132.38 ¿Cuáles méritos puede
hacer un enfermo, imposibilitado para toda lucha? Sus méritos pueden ser
muchos y grandes, si sabe revestirse de paciencia y conformidad, si sabe ser
humilde a la voluntad divina y sabe bendecirme en medio de su dolor, porque su
ejemplo será de luz en muchos corazones que habitan en tinieblas, que se
desesperan y se entregan a los vicios o piensan
en la muerte cuando les sorprende una prueba. Esos seres, al encontrar en
su camino un ejemplo de fe, de humildad y de esperanza, que surge de un corazón
que también sufre mucho, porque carga con una cruz muy pesada, sentirán que
su corazón ha sido tocado por un rayo de luz; y así es, en efecto, ya que
ellos no lograron escuchar la voz de su propia conciencia; tuvieron que
recibir la luz de la conciencia que otro hermano les envió con su ejemplo y
su fe.
5.132.39 No os deis por vencidos,
no os confeséis nunca fracasados, no os dobleguéis bajo el peso de
vuestros sufrimientos; tened siempre ante vosotros la lámpara encendida de
vuestra fe; esa fe y vuestro amor os salvarán.
01-008.50
Hoy me exponéis vuestros sufrimientos para que los alivie y en verdad os digo
que esa es mi misión, a eso he venido, porque soy el Divino Doctor. Mas antes
de que mi bálsamo sea en vuestra herida, antes de que mi caricia os llegue, concentraos
en vosotros mismos y examinad vuestro dolor, analizadlo, meditad
profundamente todo el tiempo que sea necesario, para que de esa meditación
toméis la enseñanza que esa prueba encierra, así como el conocimiento que
en ella se oculta y que debéis conocer. Ese conocimiento será experiencia,
será fe, será mirar de frente la verdad, será la explicación de muchas
pruebas y lecciones no comprendidas por vosotros.
142, 31 ¿Qué os enseño ahora? A bendecir de corazón y espíritu a todo y a
todos, porque quien bendice así es semejante a su Padre, al hacer llegar su
calor a todos. Por eso os digo:
Aprended a bendecir con el espíritu, con el pensamiento, con el corazón,
y vuestra paz, vuestra fuerza y vuestro calor llegarán a aquél a quien se lo
enviéis, por distante que lo creáis.
3.76.32. No temáis no llegar a conocer en esta vida el resultado de vuestras
peticiones y de vuestras lágrimas por aquellos a quienes ni siquiera
conocéis. El cincel del dolor está puliendo vuestro corazón y mi palabra os
inspira a cada instante la caridad. Hoy comprenderéis la fuerza que poseéis
por el pensamiento, así como por otros dones que hasta ahora no habéis
cultivado. Dentro de vosotros existe una vida aún desconocida.
01-014.58
¿Habéis observado alguna vez cómo las mismas fieras, responden mansamente a
un llamado de amor? Pues de la misma manera pueden responder los elementos,
las fuerzas de la Naturaleza, todo lo
que existe en el mundo material y espiritual.
01-014.59 Por eso os digo que todo lo bendigáis
con amor en el nombre del padre y creador del universo.
01-014.60 Bendecir quiere decir
saturar. Bendecir es sentir el bien, decirlo y entregarlo. Bendecir es
impregnar todo lo que os rodea, de pensamientos de amor.
06-152.33
Pueblo: os he enseñado a libraros y a defenderos de las acechanzas
invisibles, a curaros de las
enfermedades extrañas y a libraros de las malas influencias. Más de
cierto os digo que sólo la oración y la virtud os pueden servir como ya os
lo he revelado, para salir avante de esas pruebas. Si vosotros inventáis
otras prácticas para sustituirlas, seréis víctimas de tales influencias, y
en vez de hacer luz en vuestro camino, iréis aumentando las tinieblas.
Entonces el mundo os llamará con razón: hechiceros, brujos, cuando Yo os he
dado un don precioso para hacer la luz y la paz en todos los espíritus
necesitados. Analizar nuestra enfermedad.
02-036.13 Recordad la lección en la que os dije: "Pedid, pedid que se os
dará". Ahora vengo a deciros: "aprended a pedir"
02-036.14 Si os digo ahora que debéis aprender a pedir, es porque
anteriormente vuestra petición era incompleta y egoísta, sólo
os acordabais de pedir para vosotros o para los vuestros. Mi lección de
ahora viene a deciros que debéis aprender a sentir las penas de los demás;
sabed vivir y sentir los dolores y sufrimientos de vuestros semejantes, las
desgracias que afligen a vuestros hermanos; que debéis aprender a entender a
quien lleva oculta una herida y a sentir los sufrimientos de aquellos que, por
estar distantes, no podéis contemplar. Entre estos últimos debéis de
considerar a los que habitan otros pueblos y naciones, a los que moran en
otros mundos o en el más allá. No temáis si algún día os olvidáis de
vosotros y sólo os acordáis de los demás, porque nada habréis perdido. Sabed que quien ora por los demás, lo está haciendo por sí mismo.
09-261.57 No veáis en vuestro cuerpo una cadena, un enemigo o un verdugo, ved
en vuestra materia una criatura débil a quien debéis fortalecer, porque
entonces ella será vuestra sierva, vuestro báculo y vuestro mejor
instrumento para cumplir una misión y escalar hacia la montaña. Espiritualizadla sin dejarla caer en fanatismo, para que podáis
desprenderos en vuestra oración y llevéis en alas del pensamiento el bálsamo
a los enfermos.
Medicina
Natural y Ciencia Médica.
EME
21.10. La curación espiritual debe ser
ampliamente comprendida por todo el pueblo espiritualista.
21.11. Hay casos en que simplemente el fluido espiritual puede sanar al
enfermo; en otros en que os veis
obligados a recurrir a medicamentos materiales y a los hombres de ciencia, y
cuando lo hacéis, muchas veces creéis que es eso una profanación,
una ofensa a la Obra del Padre
21.12. El mundo espiritual de luz os dice: No,
hermanos, el pensar que eso sea profanación u ofenda al Padre es ignorancia y
fanatismo, fanatismo que se manifiesta cuando pensáis que al acudir al médico
humano es prueba de poca fe.
21.13. ¡Cuántas veces ha flaqueado ese mal concepto de la fe, y acabáis
acudiendo a hurtadillas a aquél que antes no quisisteis buscar sin que nadie
os vea, al no haber logrado alcanzar del mundo espiritual, por vuestra escasa
preparación, lo que habéis deseado!
21.14. Oíd: el Padre ha enviado a Su mundo espiritual, saturado de bálsamo
de curación, de emanaciones puras y saludables, de luz, y habéis atestiguado
muchos milagros, curaciones maravillosas,
realizadas solamente por nuestro fluido espiritual; quienes así han
sanado, se han levantado a la vida de la fe.
21.15.
Dios ha sembrado el Universo y el
camino con elementos que ayudan al hombre a resolver problemas, a mitigar
penas, sanar males y acallar congojas en su jornada, ha puesto el Señor
vida y salud en todos sus elementos, desde el astro rey con su fuego, su luz,
sus rayos y emanaciones que son vida, energía que llegando a vosotros, os
satura, os levanta y os conserva, hasta el agua que os vivifica y el aire que
os sustenta.
21.16. En este planeta en el que vivís, brotan manantiales y plantas de sus
entrañas, corren los ríos, se agitan suavemente los mares, brindándoos
salud para que cuando los males físicos sorprendan a la materia, podáis
tener a vuestro alcance dicha salud así como recreo y alimento.
10.47.
Ya vuestra ciencia médica se va
acercando al conocimiento de las virtudes curativas de las plantas, las
cuales tienen el poder, al penetrar en el organismo humano, de abrir los
poros, extrayendo del organismo enfermo los más recónditos tumores y
toxinas, desalojando de esa manera el mal que ha postrado a ese cuerpo.
10.39. Recordad que en la orden que el Señor dio referente a las curaciones, os
dijo que las curaciones materializadas con ramas, hojas de plantas y fuego no
se verificarían más en los recintos donde Él se comunica.
Después
de l950
51.50. Después de l950, ya no
invocaréis al mundo espiritual de luz en la forma como lo habéis hecho hasta
ahora, sino que cada uno, haciendo uso de los dones espirituales y de la
facultad curativa que el Señor le ha dado, elevados hacia la Divinidad a través
de la comunicación de espíritu a Espíritu, derramará en los enfermos el
fluido espiritual de sanación.
51.51. Mas persiste el peligro de continuar con las prácticas impuras e
imperfectas, donde se ha mezclado lo espiritual con hechicerías,
materializaciones y con el afán de lucro, y no os extrañe que, después
de l950, tales errores prosigan, de no desterrarse del pueblo esa
ignorancia, esa curación imperfecta e incompleta.
51.52. ¡Cuántas veces se ha confiado
más en el medicamento material que en el don curativo espiritual que el
Señor os ha confiado! ¡Cuántas veces se ha confiado más en la ciencia médica
humana que en el fluido espiritual que desciende del más allá!
51.53. De continuar todo esto, es natural que en medio de vosotros no se
operen los prodigios.
51.54. Por el contrario, cuando todas estas impurezas e imperfecciones
desaparezcan de entre vosotros, entonces vuestros dones se encontrarán
libres, desarrollándose ampliamente la curación fluídica inspirada en la
caridad y en el amor divino.
51.55. Cuando así practique Israel la curación espiritual, la humanidad
exclamará: "¡El tiempo de los
milagros ha regresado!", y los hombres de ciencia se asombrarán y
vosotros sentiréis una confianza plena y se hará en vosotros cuanto habéis
anhelado.
01-009.50 Yo conozco y sé de todas vuestras necesidades y me encargo de
aliviar todas vuestras preocupaciones según mi voluntad y si en ocasiones os
habéis sentido defraudados porque no os he concedido inmediatamente aquello
que pedíais, no por eso sois menos amados del Padre, es porque así os
conviene.
11-325.52.
Todo el que cumpla en esta forma mi voluntad, será un testigo fiel de mi
palabra y su celo y obediencia para interpretar mis órdenes serán el
cimiento firme donde construya su templo espiritual. Estos serán mis discípulos
que extiendan por la Tierra mis enseñanzas. Mas
si hubiese quienes después de 1950 persistiesen en que me sigo comunicando
bajo esta forma, estarán engañando y su testimonio será falso, porque
ninguno de mis discípulos ignora el día anunciado y señalado para mi última
manifestación.
Difusión
12-356.62. Seguiréis trabajando para
atraer nuevos congregantes, que luego serán los nuevos discípulos, los
postreros, en quienes también derramaré mi Espíritu. Vuestro corazón no se
cerrará al dolor de los demás, por el contrario, vuestra caridad será mayor
hacia los débiles y los que sufren, hacia los cansados, hambrientos del espíritu
y sedientos de amor.
12-356.63. Haréis que vuestras
reuniones tengan la fuerza espiritual que atraiga a vuestros hermanos como
en este tiempo mi palabra ha atraído y congregado a las grandes multitudes.
12-356.64. Vuestra oración hará
prodigios en aquellas reuniones, siempre que sepáis unir vuestros
pensamientos y tomar como si fuesen propios los casos de vuestros hermanos.
Entonces sentiréis cómo se derrama sobre ellos el consuelo, la salud para su
cuerpo o su espíritu, la paz para su corazón, la luz que les levante a la
vida verdadera.
12-356.65. Ante todas aquellas pruebas de
mi presencia, vuestro corazón no extrañará la partida de este tiempo porque
tendréis mi palabra escrita para interpretarla con la mayor
preparación y la sentiréis profundamente.
12-356.66. Surgirán los analizadores de
mis enseñanzas, los videntes de mirada limpia y palabra verdadera: practicaréis
una forma más espiritual para curar a los enfermos. El bálsamo que en
vosotros he depositado, llegará primero al espíritu del enfermo, estimulándole
a levantar su cuerpo decaído y enseñándole la forma de vencer los
sufrimientos y las pasiones, para recobrar la libertad verdadera del espíritu.
12-356.67. Toda vuestra labor será
humilde y callada, ninguno dejará germinar en su corazón la envidia ni
la vanidad, porque si eso fuere, no veréis producirse el milagro de la
comunicación de espíritu a Espíritu
que es lo que debéis principiar a practicar una vez terminada la presente
etapa.
12-339.40.
Id a vuestros hermanos como Jesús en el Segundo Tiempo, llevando antes que mi palabra, el bálsamo y ¿Cuál es el bálsamo,
oh discípulos? ¿Acaso el agua de los manantiales bendecida y transformada en
medicina para los enfermos? No, pueblo, Ese
bálsamo de que os hablo está en vuestro corazón, ahí lo he depositado como
esencia preciosa y sólo el amor puede abrirlo para que brote como un
torrente; cuando queráis derramarlo sobre algún enfermo, no serán vuestras
manos las que unjan, sino el espíritu inundado de amor, de caridad y de
consuelo, y ahí donde vosotros dirijáis
vuestro pensamiento, se obrará el prodigio.